Informes Climáticos
23/11/07
Informe de situación por heladas.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, se considera helada cuando la temperatura del aire registrada en un termómetro instalado dentro de casilla de observaciones meteorológicas y a una altura de 1,5 m, es de 0 ºC.
Durante la noche del miércoles 14 y la madrugada del jueves 15 de noviembre, la zona del sudeste bonaerense (SE) se vio afectada por una intensa helada. En la EEA Balcarce, se registraron las siguientes temperaturas de aire - 5,8 ºC y - 2,3 ºC, a 0,05 m y 0,5 m de altura, respectivamente. Como se puede observar en el mapa los daños que confirman las previsiones, la fuerte circulación del sur que se impuso durante el miércoles incorporó una masa de aire frío y seco sobre la mayor parte de la región pampeana. A pesar de que el cambio de ambiente ha sido generalizado, el centro y este de BA reflejaron en sus marchas de temperaturas el máximo rigor de las bajas temperaturas. Particularmente la zona del sudeste de BA conocida como mar y sierras, tuvo registros térmicos por debajo de cero a lo largo de toda la madrugada. En los partidos de Azul, Tandil, Balcarce, Lobería y parte de Benito Juárez, las mínimas se ubicaron entre 3°C y 4°C bajo cero.

Por su parte, en la zona de Benito Juárez, se registraron temperaturas de -7 ºC a 0,05 m y de -3 ºC a 1,5 m.
En la zona de Otamendi se vieron afectados los cultivos de papa, pero no en forma excesiva ya que, en esa zona más cerca de la costa, la helada fue suave y de corta duración.
Para las explotaciones hortícolas se constataron graves daños en la zona de Mar del Plata, Tandil, Necochea, Lobería y Balcarce.
El grado de afectación de los cultivos por la helada dependerá, principalmente del estado nutricional e hídrico de los lotes, cuanto mejores sean estas condiciones, más preparados estarán los cultivos de soportar las bajas temperaturas.
También influirá la ubicación topográfica de los mismos.
Es de esperar efectos "parciales" por helada, por lo tanto para el cultivo de trigo como para los de gruesa (maíz, girasol y soja), se recomienda esperar entre una semana y 10 días para hacer un diagnóstico más preciso de los daños.

|| Fuente: INTA/RIAP/Todopapa
05/11/07
Perspectica climática semanal.
Para la jornada de hoy lunes la débil perturbación de mal tiempo continuará desplazándose sobre el centro del país, ocasionando cielo parcialmente nublado sobre La Pampa Húmeda y sobre el Sur del Litoral, según indicó hoy un informe de la consultora Weather Wise Agentina.Para la jornada de hoy lunes la débil perturbación de mal tiempo continuará desplazándose sobre el centro del país, ocasionando cielo parcialmente nublado sobre La Pampa Húmeda y sobre el Sur del Litoral, según indicó hoy un informe de la consultora Weather Wise Agentina.
Según la información analizada en la mañana de hoy por Weather Wise, las condiciones del tiempo podrían tornarse inestables sobre el Sudeste-Este de Buenos Aires y sobre el centro de las provincias de Córdoba y de Santa Fe, por lo que no se descarta la ocurrencia de algunos chaparrones muy aislados sobre dichas provincias. Sobre el resto del centro del país continuará el cielo parcialmente nublado con moderado ascenso de las temperaturas, mientras que sobre el Norte del mismo se registrará tiempo estable, con ambiente cálido, aunque bien seco también en horas de la tarde.
Hacia el día de mañana martes la débil perturbación de mal tiempo se desplazará rápidamente hacia el Este, aunque originará una débil discontinuidad de masas de aire sobre el Norte de la provincia de Buenos Aires. De todas maneras y a lo largo de gran parte del día se estiman buenas condiciones del tiempo sobre gran parte de La Pampa Húmeda, sobre Córdoba y sobre el Sur del Litoral, con moderado ascenso de las temperaturas en la tarde y con ambiente más caluroso y más húmedo, aunque hacia el final del día podrían tornarse inestable las condiciones del tiempo sobre alguna parte del centro-norte de la provincia de Buenos Aires, con formación de algunas tormentas y chaparrones muy aislados.
Sobre el resto del Norte del país continuarán prevaleciendo el martes buenas condiciones del tiempo, con moderado ascenso de las temperaturas y con ambiente caluroso y más húmedo en la tarde, especialmente sobre las provincias del NOA.
Hacia el día miércoles prevalecerán condiciones de tiempo inestable sobre el centro-norte de la provincia de Buenos Aires, especialmente sobre el centro de la misma, con cielo que prevalecerá parcialmente nublado o nublado y con probabilidad de lluvias y algunas tormentas aisladas, especialmente en horas de la mañana y hacia el final del día, con leve ascenso de las temperaturas.
Sobre el resto del centro del país, sobre Córdoba y sobre el Sur del Litoral prevalecerá cielo entre despejado y parcialmente nublado, nuevamente con ascenso de las temperaturas y con ambiente caluroso y más húmedo en horas de la tarde. Todo el resto del Norte del país seguirá registrando buenas condiciones del tiempo en general, con viento moderado del sector Norte y con ambiente entre caluroso y muy caluroso y más húmedo en horas de la tarde.
Hacia el día jueves estará avanzando desde el Oeste una nueva perturbación de mal tiempo, asociada también con el ingreso de una masa de aire más frío, aunque la misma todavía no estaría ingresando sobre el centro del país. De todas maneras se estima que continúen inestables las condiciones del tiempo sobre el centro-norte de la provincia de Buenos Aires, pero que en horas de la tarde también se inestabilicen sobre la provincia de Córdoba, sobre el Norte de La Pampa y sobre el Sur del Litoral, con ambiente cálido y húmedo, pero con probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas, aunque algunas podrían ser localmente fuertes en la noche.
Fuente: Matías Emanuel Bertolotti / Weather Wise Argentina
05/11/07
PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA ARGENTINA DEL 3 AL 9 DE NOVIEMBRE DE 2007
Por Ing Agr Eduardo M Sierra Síntesis del pronóstico descenso de la temperatura y precipitaciones localizadas.
La perspectiva comenzará con una fuerte irrupción de vientos procedentes del sector sur, que oscilarán entre el sudoeste y el sur, provocando un marcado descenso tardío de la temperatura, por debajo de lo normal para la época. Las precipitaciones serán escasas en la mayor parte del área agrícola, quedando restringidas a algunos focos aislados, pero se dará el riesgo de tormentas localizadas con granizo.
Hacia mediados de la perspectiva, retornarán los vientos de nordeste, provocando un marcado incremento de la temperatura. La perspectiva que se inicia aportará un riesgo térmico, bajo la forma de posibles heladas en el extremo sur de la Región Pampeana que, de concretarse, podría causar problemas a los cultivos de invierno en formación del rendimiento.
Desde el punto de vista hídrico, continuará observándose una reducción de las precipitaciones en el centro y sur de la Región Pampeana, lo cual favorecerá a la siembra de los cultivos de verano, la cual se encuentra algo atrasada. Sin embargo, el extremo sur de la Región Pampeana empieza a observar cierta falta de humedad superficial que, de continuar acentuándose, podría volver a generar síntomas de sequía.
También podría reactivarse la sequía en el norte de la Región Pampeana y la Región del Chaco que, en la perspectiva que se inicia, no recibirán precipitaciones significativas, al mismo tiempo que serán afectadas por temperaturas elevadas, que producirán un elevado consumo de la humedad de los suelos. Mientras tanto, la Región de Cuyo continuará registrando un atraso en el comienzo de su temporada de precipitaciones. Por su
parte, el Noroeste Argentino volverá a observar algunas precipitaciones tempranas que son un signo de que el fenómeno de "La Niña" se estaría fortificando.
Desarrollo del pronóstico.
La perspectiva comenzará con una fuerte irrupción de vientos procedentes del sector sur, que oscilarán entre el sudoeste y el sur, provocando un marcado descenso tardío de la temperatura, por debajo de lo normal para la época.
Sólo Santiago del Estero, el extremo este de Catamarca, el este de La Rioja y el extremo noroeste de Córdoba observarán temperaturas mínimas superiores a 10°C.
El este del Noroeste Argentino, la mayor parte de la Región del Chaco, el este de Cuyo, el extremo norte de la Mesopotamia y el norte de la Región Pampeana y observarán temperaturas mínimas entre 5 y 10°C.
La mayor parte de la Mesopotamia y el centro y sur de la Región Pampeana observarán temperaturas mínimas inferiores a 5 °C, con riesgo de heladas localizadas.
El sudeste de La Pampa y gran parte del oeste de Buenos Aires, observarán temperaturas mínimas inferiores a 0 °C, con alto riesgo de heladas. Las precipitaciones serán escasas en la mayor parte del área agrícola, quedando restringidas a algunos focos
aislados.
El centro del Noroeste Argentino observará algunos focos con precipitaciones moderadas a abundantes (25 a 75 mm), pero en su conjunto registrará valores escasos.
Un foco con valores moderados a abundantes (25 a 75 mm) se ubicará sobre el sudeste de Buenos Aires.
El resto del área agrícola nacional observará precipitaciones escasas (menos de 10 mm). Hacia mediados de la perspectiva, retornarán los vientos de nordeste, provocando un marcado incremento de la temperatura.
La mayor parte del área agrícola nacional registrará temperaturas máximas superiores a 30°C, con focos de más de 35°C.
Sólo el centro de la Mesopotamia, el sur de La Pampa y la Costa Atlántica de Buenos Aires registrarán máximas inferiores a 30°C. A pesar de que los valores de precipitación serán, en general, escasos, hacia el final de la perspectiva, el fuerte calentamiento de la superficie terrestre provocará el riesgo de tormentas localizadas con granizo en
gran parte del norte y centro del área agrícola.
La perspectiva que se inicia aportará un riesgo térmico, bajo la forma de posibles heladas en el extremo sur de la Región Pampeana que, de concretarse, podría causar problemas a los cultivos de invierno en formación del rendimiento.
Desde el punto de vista hídrico, continuará observándose una reducción de las precipitaciones en el centro y sur de la Región Pampeana, lo cual contribuirá a reducir los excesos hídricos, mejorando las condiciones para la formación del rendimiento de los cultivos de invierno y recuperando el piso para la siembra de los cultivos de verano, la cual se encuentra algo atrasada. Sin embargo, debe prestarse atención al hecho de que el extremo sur de la Región Pampeana empieza a observarse cierta falta de humedad superficial que, de continuar acentuándose, podría volver a generar síntomas
de sequía.
También podría reactivarse la sequía en el norte de la Región Pampeana y la Región del Chaco que, en la perspectiva que se inicia, no recibirán precipitaciones significativas, al mismo tiempo que serán afectadas por temperaturas elevadas, que producirán un elevado consumo de la humedad de los suelos. Mientras tanto, la Región de Cuyo continuará registrando un atraso en el comienzo de su temporada de precipitaciones.
Por su parte, el Noroeste Argentino volverá a observar algunas precipitaciones tempranas que son un signo de que el fenómeno de "La Niña" se estaría fortificando.
Por Ing. Agr. Eduardo M. Sierra, Bolsa de Cereales Especialista en Agroclimatología
|| Fuente: BOLSA DE CEREALES
30/10/07
ALERTA: Posibilidad de heladas.
Descenso de la temperatura para los próximos días.
Se espera que la temperatura llegue a un minimo de 0 grados por lo que se espera que pudan ocurrir heladas en el sudeste entre el viernes y el fin de semana.
Puede observar las medias térmicas donde podrá observar el promedio graficado mediante la línea negra con los valores que se estiman.
|| Fuente: Todopapa.
30/10/07
ALERTA: Condiciones para Tizón tardío.
Se proyecta su diseminación.
Se pronostican lloviznas para el miércoles que provocarán las condiciones de dispersión de Phytophthora infestans en el SE.
Por esto, el Departamento técnico de todopapa recomienda el uso preventivo de funguicidas sistémicos que controlen Phytophthora infestans.
|| Fuente: Todopapa.
29/10/07
ES BUENO EL PANORAMA CLIMÁTICO PARA GRAN PARTE DE LOS CULTIVOS.
Para noviembre próximo se espera clima seco en la región pampeana.
La Fundación Climagro indicó que a pesar del exceso de lluvias registrado a principios del presente mes, más del 72% de los lotes sembrados se encuentran en muy buen estado.
"La región agrícola oriental se vio afectada por algunos anegamientos producto del exceso de lluvias, sin embargo, las perspectivas son positivas para la mayoría de los cultivos", indicó un artículo de la Fundación Climagro publicado hoy en la revista El Federal.
"Más del 72% de los lotes (que se están sembrando) se encuentran en muy buen estado, a pesar de las lluvias registradas a partir de la segunda semana de septiembre y, en rigor, desde principios de octubre cuando se exhibía condiciones de exceso de humedad", añade el informe.
"En el centro y norte del país se espera un progresivo ascenso de la temperatura y un descenso térmico a partido de los días 27 y 28 de octubre", proyectó Climagro, y agregó que "en la patagonia habría un descenso de la temperatura en torno del día 25, registrándose luego poco cambio térmico".
La consultora pronosticó que "en noviembre próximo se espera una leve anomalía fresca (temperaturas menores de lo normal) en el noroeste, cálida (temperaturas superiores a los normal) en el nordeste, normal en la región pampeana, central y cuyo, y fresca en patagonia".
"Podrían registrarse algo más de lluvias que lo normal en el norte del noroeste, pero en el nordeste y litoral se espera una anomalía seca (lluvias por debajo de lo normal), al igual que también se esperan condiciones secas en la región pampeana, central y cuyo", concluye el informe de Climagro.
|| Fuente: Infocampo
29/10/07
PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA PARA LA CAMPAÑA 2007/2008.
Panorama general: después de las lluvias de septiembre y octubre se fortifica la Niña.
Las precipitaciones ocurridas en la transición inverno-primaveral beneficiaron a la mayor parte de la región Pampeana.
A partir de la Festividad de Santa Rosa (30 de Agosto), la mayor parte el área agrícola nacional observó una oportuna llegada de los vientos del norte, aportando el calor y la humedad necesarios para que la transición entre el invierno y la primavera se produjera en forma beneficiosa para el agro.
Gracias a este aporte de humedad, en los primeros días de Septiembre, comenzaron a producirse precipitaciones en el centro y sur del área agrícola nacional, que se extendieron durante la mayor parte de ese mes y se prolongaron, aunque con menor intensidad, durante gran parte de de Octubre.
Este proceso consolidó las expectativas de rendimiento de los cultivos de invierno y aportó buenas condiciones para la implantación y arranque de los cultivos de verano en la mayor parte del área agrícola de la Región Pampeana, generando una importante cuota de optimismo, que reemplazó al estado de preocupación que predominaba hasta fines de Agosto.
El proceso tuvo algunas facetas negativas. Durante Septiembre-Octubre, las intensas lluvias del centro-sur de Santa Fe, Entre Ríos y centro-norte de Buenos Aires retrasaron el inicio de la implantación de cultivos de verano. En plantíos invernales entorpecieron los controles de enfermedades, generando un ambiente de alta predisposición a los patógenos. En el centro-sur de Buenos Aires los excesos postergaron la finalización de la aplicación de herbicidas y la refertilización que debía hacerse al macollaje, en un contexto conducente al lavado de nitrógeno y la proliferación malezas. Muchos cuadros encañaron obligando el cambio de herbicidas, limitando la eficiencia de los controles y la respuesta a los fertilizantes. Contrariamente, el extremo norte de Córdoba y el extremo norte de Santa Fe, no llegaron a recibir suficientes precipitaciones continuando sus faltantes de humedad.
Sin embargo, los aspectos positivos fueron mucho mayores que los negativos, dejando al área agrícola pampeana en una clara situación de ventaja con respecto a otras regiones de La Argentina y Sudamérica.
También fue beneficiado el sur de la Región de Cuyo, que recibió precipitaciones tempranas que repusieron la humedad de los suelos en forma anticipada.
En cambio, las precipitaciones tardaron en llegar a la Región del Chaco, que continuó sufriendo fuertes déficits en sus porciones oeste y centro, mientras que su porción oriental observó una moderada mejoría, aunque sin llegar a normalizar su situación.
Por su parte, el Noroeste Argentino observó algunas precipitaciones tempranas pero, debido a los fuertes calores primaverales, comenzó a desarrollar una situación de sequía que generó cierta dosis de preocupación.
Se Fortifica “La Niña”
A pesar de la mejoría observada por las condiciones agroclimáticas, debe tenerse en cuenta que subsisten factores negativos que podrían afectar la evolución de la campaña en curso, por lo que continuará siendo recomendable extremar las medidas precautorias en lo que hace al manejo de la producción, a fin de hacer frente a posibles impactos agroclimáticos durante los próximos meses.
El origen de los factores negativos, que aún amenazan al agroclima nacional, radica en que, la última parte del otoño y gran parte del invierno, se desarrollaron bajo la influencia de una persistente circulación de vientos provenientes del sector sur, que no se observaba desde hace casi un siglo.
A partir de mediados del otoño y durante la mayor parte del invierno, los vientos del sudoeste empujaron a la corriente marina fría de Humboldt hacia el norte, a lo largo de las costas de Chile, Perú y Ecuador.
Paralelamente, la fuerte circulación del sudoeste impulsó hacia el norte la corriente marina fría de Malvinas, que desplazó a la corriente cálida del Brasil hasta la latitud de Santa Catarina, determinando un marcado enfriamiento del Océano Atlántico.
De esta manera, el Cono Sur quedó enteramente rodeado por una amplia extensión de aguas frías, a las que se sumaron a los vientos del sudoeste, para causar uno de los inviernos más fríos y secos de las últimas décadas.
Aunque los vientos del sudoeste, que impulsaron la corriente fría de Humboldt hacia el norte durante el invierno, redujeron significativamente su intensidad a partir de fines de Agosto, los vientos alisios se fortificaron paralelamente, determinando que el enfriamiento de la costa occidental de Sudamérica continuara fortificándose hasta configurar un estado de “La Niña” de desarrollo casi pleno.
Este comportamiento contradijo los pronósticos de la mayoría de los centros internacionales, que habían previsto que el fenómeno se disiparía al llegar la primavera. Sólo el Servicio Meteorológico Australiano (Bureau of Meteorology Australia) había considerado posible el fortalecimiento tardío de “La Niña”.
“La Niña” constituye la fase fría del fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (“ENOS”), y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce la temperatura y la humedad de la atmósfera, por lo que causa una acción depresiva sobre la producción de lluvias en la mayor parte del área agrícola de La Argentina, el Paraguay, el sur del Brasil y el Uruguay, que suele provocar un fuerte impacto negativo sobre la producción agropecuaria. En las campañas agrícolas en que se experimentan sus efectos, sólo el Noroeste Argentino observa precipitaciones superiores a lo normal.
Por lo tanto, existe la posibilidad de que el enfriamiento del Océano Pacífico persista durante la primavera y el verano próximos, configurando un episodio de “La Niña” de carácter tardío, que podría determinar una reducción de las precipitaciones, que estaría acompañado por elevadas temperaturas, provocando estrés sobre los cultivos y pasturas.
Es importante hacer notar que el Continente Sudamericano viene presentando síntomas claros del desarrollo de un evento tardío de este tipo:
a) El extremo norte del Continente Sudamericano (Colombia, Venezuela, las Guayanas, el este de Ecuador, el este del Perú y el extremo norte del Brasil) están observando una sucesión de tormentas tardías de gran intensidad que están teniendo lugar cuando ya se encuentra finalizada la estación lluviosa.
b) Bolivia, el Noroeste Argentino observaron precipitaciones tempranas.
c) El Paraguay, el nordeste y el centro del Brasil, la Región del Chaco y el norte de la Región Pampeana observaron un atraso del orden de un mes en la llegada de las precipitaciones.
Vistas en este contexto, las abundantes precipitaciones que beneficiaron al área agrícola pampeana constituyeron una excepción favorable, que debería considerarse con prudencia y moderado optimismo, evitando usos ineficientes de la muy buena humedad hoy disponible.
Debe tenerse en cuenta que, aunque la transición inverno-primaveral se cumplió en forma satisfactoria, el fortalecimiento tardío de “La Niña” implica un cambio de perspectiva que requerirá un importante esfuerzo adaptativo.
La Posible Evolución Estacional de los Factores que Determinan el Agroclima Nacional
La evolución estacional de los factores descriptos hará que el escenario climático vaya cambiando de la siguiente manera:
Durante lo que resta de la primavera (Últimos días de Septiembre, Octubre y primeros 10 días de Noviembre) en el Pacifico Sur se producirá una moderación de “La Niña”, que pasará desde una intensidad elevada, de -1.7 ºC por debajo de lo normal, a una intensidad moderada de aproximadamente -1.0 ºC, mientras el Océano Atlántico continuará elevando lentamente su temperatura, por el avance hacia el sur de la corriente cálida del Brasil. No obstante, la acción de “La Niña” continuará afectando las precipitaciones en forma diferencial, según la Región que se considere. Las temperaturas se estabilizarán en valores superiores a lo normal, pero se presentará cierto riesgo de irrupciones de vientos del sur con descensos térmicos tardíos, aunque sin riesgo de heladas. Además, se dará el riesgo de tormentas localizadas severas con granizo y vientos.
• La primera parte del verano 2008 (desde el comienzo del verano hasta fines de febrero) se desarrollarán en condiciones de un moderado enfriamiento del Pacífico y un leve a moderado calentamiento del Océano Atlántico. La acción de “La Niña” continuará afectando las precipitaciones en forma diferencial, según la Región. Debido a los fuertes vientos del sector norte, la temperatura tomará valores sensiblemente superiores a lo normal, provocando un fuerte consumo de la humedad de los suelos.
A partir de la última parte del verano y durante la primera parte del otoño de 2008 (desde comienzos de Marzo hasta fines de Abril) es probable que el Océano Pacífico se mantenga en condiciones moderadamente por debajo de lo normal, mientras que el Océano Atlántico alcanzará valores moderadamente superiores a lo normal. Las temperaturas se moderarán, pero manteniéndose en valores superiores a lo normal.
En la segunda parte del otoño, es probable que se produzca el retorno de los vientos del sudoeste, que provocarán un marcado descenso de la temperatura y pondrán fin a las precipitaciones, en forma similar a como lo vinieron haciendo durante las recientes temporadas. Es probable que este proceso haga subir hacia el norte las corrientes marinas frías de Humboldt y Malvinas, enfriando el litoral marítimo de Sudamérica, y volviendo a intensificar la intensidad de “La Niña”.
PANORAMA ESTACIONAL REGIONAL
La evolución del estado de los principales factores del clima, hará que las condiciones para el desarrollo de la actividad agraria se desarrollen según los siguientes lineamientos:
Perspectiva para la Segunda Parte de la Primavera 2007
Debido al enfriamiento del margen americano del Océano Pacífico, que en esta Región tienen un comportamiento inverso al del resto del país, el Noroeste Argentino observará una reactivación de las precipitaciones más temprana y con mayor intensidad que lo normal. La temperatura comenzará a ascender, asumiendo valores superiores a lo normal, pero se mantendrá el riesgo de descensos térmicos tardíos.
La Región del Chaco observará una reactivación de las precipitaciones, que llegarán en forma tardía pero vigorosa. Las temperaturas medias se elevarán por encima de lo normal, que unido al atraso de lluvias, hará que los focos de sequía demoren en disiparse. Se presentarán descensos térmicos tardíos.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará una reactivación de las precipitaciones pero, debido a la influencia del enfriamiento del Océano Pacífico, las mismas serán algo inferiores a lo normal. La temperatura ascenderá gradualmente hasta alcanzar valores superiores a lo normal, aunque se registrarán descensos térmicos tardíos. Aunque con menor intensidad que el año precedente, habrá riesgo de granizo.
La Mesopotamia observará precipitaciones abundantes, en su porción norte y moderadas, en su porción sur. Las temperaturas pasarán a valores superiores a lo normal en toda la Región, aunque el sur observaría heladas tardías.
La Región Pampeana observará precipitaciones algo inferiores a la media. Las temperaturas se incrementarán hasta alcanzar valores medios superiores a lo normal, que al conjugarse con la disminución de las lluvias, podría generar focos de sequía, especialmente en el sudoeste de la Región. Podrían producirse descensos térmicos tardíos. Se observarán granizadas con fuertes intensidades locales, pero abarcando un área menor que la afectadas en la campaña precedente.
Perspectiva para el Verano 2008
Es probable que, por influencia del enfriamiento del Océano Pacífico, el Noroeste Argentino recibirá precipitaciones superiores a lo normal, las cuales podrían producir crecidas de los ríos y daños en las obras de infraestructura. Hacia el final de la estación podrían generarse tormentas de gran intensidad. La temperatura ascendería a valores algo superiores a lo normal, favoreciendo las enfermedades y plagas.
La Región del Chaco observará precipitaciones algo inferiores a lo normal, que tenderán a normalizarse hacia el final de la estación. Las temperaturas ascenderán a valores superiores a lo normal, consumiendo las reservas de humedad de los suelos, y favoreciendo los ataques de enfermedades y plagas.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará precipitaciones algo inferiores a lo normal. En las zonas de riego, esto será compensado por los altos caudales de los ríos alimentados por el deshielo de las grandes acumulaciones de nieve dejadas por las tormentas invernales en la Cordillera. Las temperaturas alcanzarán valores algo superiores a lo normal.
La Mesopotamia observaría precipitaciones cercanas a lo normal. Las temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor parte de la Región. Hacia el final del verano se registrarían fuertes tormentas, con granizo y vientos, que podrían causar anegamientos en los terrenos bajos.
La Región Pampeana observará precipitaciones algo inferiores a lo normal. Las temperaturas se mantendrán en valores superiores a lo normal en la mayor parte de la Región, pudiendo causar focos de sequía en el oeste de la misma. Hacia el final del verano se registrarían fuertes tormentas, con granizo y vientos.
Perspectiva para la Primera Parte del Otoño 2008
Es probable que el Noroeste Argentino reciba precipitaciones superiores a lo normal, las cuales podrían producir crecidas de los ríos y daños en las obras de infraestructura. Posiblemente, a comienzos de la estación se producirán tormentas de gran intensidad. La temperatura se mantendría en valores superiores a lo normal, favoreciendo los ataques tardíos enfermedades y plagas.
La Región del Chaco observará precipitaciones abundantes, que alcanzarían su máximo a comienzos de la estación, con fuertes tormentas que generarían el riesgo de inundaciones, y serían acompañadas por granizo y vientos, pudiendo causar anegamientos en los terrenos bajos. Las temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal, favoreciendo los ataques tardíos de enfermedades y plagas.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará precipitaciones cercanas a lo normal. En las zonas de riego, esto será reforzado por los altos caudales de los ríos cordilleranos. Las temperaturas alcanzarían valores sensiblemente superiores a lo normal. No obstante, es probable que se observen heladas tempranas, al final de la estación.
La Mesopotamia observaría precipitaciones superiores a lo normal. Las temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor parte de la Región. A comienzos de la estación se registrarían fuertes tormentas, con granizo y vientos, que podrían causar anegamientos en los terrenos bajos. Asimismo, se presentará el riesgo de crecidas de los grandes ríos, que podrían causar inundaciones de extensas áreas.
• La Región Pampeana observará precipitaciones superiores a lo normal. Las temperaturas se mantendrán en valores superiores a lo normal en la mayor parte de la Región. A comienzos de la estación se presentará el riesgo de fuertes tormentas, con granizo y vientos.
Segunda Parte del Otoño
En la segunda parte del otoño, es probable que se produzca el retorno de los vientos del sudoeste, que provocarán un marcado descenso de la temperatura y pondrán fin a las precipitaciones, en forma similar a como lo vinieron haciendo durante las recientes temporadas. Es probable que este proceso haga subir hacia el norte las corrientes marinas frías de Humboldt y Malvinas, enfriando el litoral marítimo de Sudamérica, y volviendo a intensificar la intensidad de “La Niña”.
Conclusiones
Está desarrollándose una campaña agrícola en la que, aunque se presentarán riesgos de consideración, mediante un adecuado manejo se podrá obtener una buena producción.
En este proceso, será de capital importancia un planteo prudente, que tenga en cuenta los riesgos que se irán presentando a lo largo de la campaña, y evite presentarle puntos vulnerables.
No cabe duda que será una campaña agrícola que exigirá un manejo extremadamente cuidadoso, y castigará duramente los errores que se cometan.
|| Fuente: Bolsa de Cereales
24/10/07
Alerta de tormentas fuertes para mañana en la región pampeana.
Mañana jueves sobre el este-norte de La Pampa, el centro-norte de Buenos Aires y el sur del Litoral habrá probabilidad de chaparrones y tormentas, algunas de las cuales podrían ser localmente fuertes y venir acompañadas de intensas ráfagas de viento y caída de granizo.Hacia el día de mañana jueves buena parte del norte del país y la provincia de Córdoba continuarán bajo condiciones de buen tiempo, con cielo mayormente despejado y con ascenso de las temperaturas en horas de la tarde, ya a valores calurosos o muy calurosos, alcanzando hasta los 35ºC sobre las provincias del NOA. Sin embargo, en el centro del país las condiciones estarán desmejorando a partir del avance de un frente frío. Así lo indicó hoy un informe de la consultora Weather Wise Argentina.
Se producirá tiempo inestable en la mañana sobre el sur-centro de la provincia de Buenos Aires y de La Pampa, pero con el correr del día desmejorarán las condiciones del tiempo sobre el este-norte de La Pampa, el centro-norte de Buenos Aires y el sur del Litoral, con probabilidad de chaparrones y tormentas de variada intensidad y con posterior leve descenso de las temperaturas. En este sentido, el informe de Weather Wise alerto que algunas tormentas podrían ser localmente fuertes y venir acompañadas de intensas ráfagas de viento y caída de granizo.
Durante el día viernes las condiciones del tiempo estarán mejorando temporariamente sobre gran parte del norte de las provincias de Buenos Aires y La Pampa (sobre el resto de las mismas ya habrán mejorado en la tarde del jueves), aunque el frente se estará estacionando primero sobre el sur-centro del Litoral y luego desplazándose desde el norte y hacia el sur de la zona (como frente cálido) afectando al centro-sur de Córdoba y de Santa Fe, a la provincia de Entre Ríos y hacia la noche nuevamente al norte de las provincias de Buenos Aires y de La Pampa, generando la probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas; aunque dadas las condiciones de la masa de aire, algunas de estas tormentas podrían ser localmente fuertes especialmente en la noche.
Hacia el día sábado en horas de la mañana prevalecerán condiciones de tiempo muy inestables especialmente sobre el centro-norte de la provincia de Buenos Aires, sobre el centro-sudeste de Córdoba y sobre el sur de Santa Fe y Entre Ríos, con probabilidad de chaparrones y tormentas de variada intensidad, especialmente en la madrugada, ya que las condiciones del tiempo estarán mejorando hacia la tarde con leve descenso de las temperaturas.
Sobre el centro-norte del Litoral se mantendrán las condiciones de tiempo caluroso a muy caluroso y más húmedo, aunque con el avance del frente frío hacia el norte se producirá un desmejoramiento del tiempo, especialmente en la tarde y sobre el centro de esta zona, con probabilidad de chaparrones y tormentas de variada intensidad.
Fuente: Infocampo / Weather Wise Argentina
18/10/07
EN 45 DIAS LLOVIO MÁS DE 220 MILIMETROS, EL NITROGENO, ¿ADONDE SE FUE?.
Por Hernán Echeverría - En la Estación Experimental Agropecuaria del INTA en Balcarce, en el mes de septiembre, se midió una precipitación de 170 mm.
Hasta el momento de escribir esta nota ha llovido, en el mes de octubre, 50 mm más. La cantidad de agua caída en un período de tiempo de 40 a 45 días ha sido 220 mm pudiendo superarse al terminar el mes.
Se fertilizó el trigo y llovió mucho, ¿Qué sucede con el nitrógeno? El nitrógeno es un elemento muy móvil en el suelo y, por lo tanto, las precipitaciones abundantes arrastran las formas disponibles de nitrógeno, o sea el nitrato, a la profundidad del suelo hacia la napa de agua.
Esto, evidentemente, tiene un perjuicio directo para el cultivo puesto que estamos perdiendo gran parte del nutriente que hemos aplicado al momento de la siembra o al macollaje.
El Ing. Agr. Hernán Echeverría de la EEA INTA Balcarce nos dice que "Cuánto se perdió del nitrógeno se sabe por la aplicación de modelos de simulación que permiten tener una estimación de lo perdido por el lavado. A través de este método podemos afirmar que más del 50 % del nitrógeno aplicado se perdió por este proceso.
Es válido recalcar que además de las pérdidas por este mecanismo, en estas condiciones de anegamiento y por la falta de oxígeno, se pueden producir pérdidas gaseosas por desnitrificación que también contribuyen a aumentar la pérdida."
En resumen, si el productor ha hecho una aplicación normal, razonable para la zona, tiene que tener presente que ha perdido al menos el 50 % del nitrógeno aplicado.
Ante la pregunta, ¿se puede paliar esta situación?, el Ing. Echeverría responde, "para poder revertir esta pérdida el productor tendrá que refertilizar con nitrógeno. El trigo responderá muy bien a esta refertilización hasta el estado de comienzo de encañazón y, en general, en la zona los cultivos están en ese período de desarrollo. El trigo responde con una alta eficiencia en este estadío.
Un valor razonable para la zona oscilaría alrededor de los 50 a 70 Kgr. de nitrógeno, o sea que estaría alrededor de los 100 a 150 Kgr. de urea que habría que volver a aplicar al cultivo para asegurarnos un alto rendimiento.
Una alternativa más sería pensar en aplicaciones foliares de nitrógeno, las cuales son una alternativa interesante, pero la cantidad de nitrógeno que podemos aplicar no puede ser mayor a los 30 kgr. por hectárea, puesto que se producirían efectos fitotóxicos.
Entonces, si tenemos que cubrir una demanda del orden de los 50 a 70 Kgr. de N pensar en aplicaciones foliares es quedarse corto. Por eso, yo diría que lo mejor es aplicar esta refertilización con urea, en forma sólida al voleo.
El inconveniente que se presenta es que se va a pisar el cultivo. Pero hoy en día las máquinas tienen un ancho de aplicación bastante importante y las huellas, que es lo que daña el cultivo, es un daño menor pensando en el beneficio que se va a obtener en el resto de la superficie que va a ser fertilizada."
Por lo tanto el productor, si quiere maximizar los rendimientos, si aspira a tener un cultivo próximo a los potenciales, va a tener que refertilizar con una dosis complementaria de nitrógeno en función a lo aplicado con anterioridad. Esta nutrición complementaria va a tener un muy buen uso ya que el perfil del suelo está con mucha humedad.
Pasado este momento, y pensando en el contenido de proteína del grano, se debería monitorear el contenido de clorofila del cultivo de trigo para saber si es necesario pensar en una aplicación foliar para reafirmar la calidad del grano. Pero esto sería un poco más adelante.
|| Fuente: INTA
18/10/07
LA TEORIA PENDULAR ARGENTINA: DE LA SEQUIA A LA INUNDACIÓN.
Un informe para todo el país y que debe ser tenido en cuenta a la hora de tomar decisiones.
En el país, el diagnóstico científico de los efectos del cambio climático registra retroceso de los glaciares, aumento y descenso de las precipitaciones según las regiones y crecientes eventos climáticos extremos; personas y sistemas productivos, en riesgo.
El invierno que acaba de terminar en el hemisferio sur hizo historia en los registros meteorológicos argentinos: después de 89 años, volvió a nevar en Buenos Aires. Pero aunque ese día los termómetros parecieron desmentirlo, los estudios realizados por investigadores del sistema científico local casi no dejan dudas: tras las variaciones fortuitas, se observa claramente la misma tendencia al aumento de las temperaturas que está alterando los sistemas naturales en todo el planeta.
El diagnóstico no es tranquilizador: retroceso de los hielos continentales, disminución de las lluvias en las zonas cercanas a la cordillera de los Andes y aumento en la pampa húmeda e intensidad y frecuencia crecientes de eventos meteorológicos extremos son algunas de las manifestaciones asociadas con el cambio en la dinámica de los ecosistemas que se asocia con el aumento en los promedios de temperaturas.
"En la mayor parte del país, las temperaturas máximas disminuyeron y las mínimas aumentaron -explica el doctor Mario Núñez, director del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA), uno de los que se encuentran abocados a trazar un mapa de la situación actual y los escenarios futuros que permite prever el cambio climático-. Las diferencias entre máximas y mínimas se achicaron, y esto hace que los inviernos sean más agradables."
La doctora Matilde Rusticucci, investigadora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), coincide. Según escribe en un informe especial para la revista Encrucijadas , de la misma universidad, "en la región central de la Argentina, los registros de temperatura no muestran en general fuertes tendencias hacia temperaturas medias más elevadas, pero esto es debido a que el aumento principal se dio en la temperatura mínima, con descenso marcado de la temperatura máxima; se observa que los veranos tienden a ser más largos y se prolongan en el otoño, mientras que los inviernos muestran una tendencia a ser más moderados. Ese aumento de las temperaturas mínimas hace que se presenten más noches extremadamente cálidas y menos noches frescas en verano".
Los trastornos del termómetro no son inocuos. Más de 40 glaciares patagónicos están en retroceso. Uno de ellos es el glaciar Frías, del monte Tronador, en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Alcanzó su máxima extensión de los últimos 2000 años entre 1640 y 1660, durante una época fría que se conoce como Pequeña Edad del Hielo. Desde ese momento hasta 1850, aproximadamente, retrocedió a una velocidad de 2,5 metros por año. Pero desde que comenzó el calentamiento, la velocidad de retroceso aumentó notablemente: retrocedió siete metros anuales entre 1850 y 1900, 10 metros por año entre 1910 y 1940, y 36, entre 1976 y 1986, según constató el Departamento de Glaciología del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla).
Por otro lado, las regiones de Chile y la Argentina próximas a la Cordillera están sufriendo una disminución de las lluvias: "[En esas zonas] se está perdiendo precipitación muy marcadamente", subraya Núñez. Se calcula que el lado chileno perdió alrededor de 200 mm anuales de lluvia, y el centro y el oeste de la Argentina, hasta un 50% del caudal de precipitaciones en el último siglo.
Estudios dirigidos por el doctor Ricardo Villalba, director del Ianigla, muestran que el calentamiento de la Patagonia fue absolutamente inusual durante el siglo XX y en especial desde mediados de la década del 70. Una reconstrucción de las temperaturas de los últimos cuatro siglos a partir de los anillos de crecimiento de la lenga ( Nothofagus pumilio ) muestra que nunca en ese período las temperaturas a lo largo de los Andes del Sur alcanzaron los niveles actuales.
Lluvias en ascenso
Sin embargo, en el centro y en el norte del país la situación es diametralmente opuesta: como ocurre en gran parte de la región sudeste del continente, en el mismo período, especialmente en los últimos treinta a cuarenta años, las precipitaciones se incrementaron un 23%. Según el doctor Vicente Barros, profesor emérito de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (FCEN), "desde 1960 en casi todo el país, y desde 1970 en el noreste y en zonas aledañas de Brasil, el incremento fue de entre el 10 y el 40%".
"Nosotros lo advertimos muy bien porque se ha desplazado la frontera agrícola -dice Núñez-. Esto ocurre porque está lloviendo en una zona mucho más amplia que antes. Y los modelos indican que la lluvia seguirá aumentando."
Llueve más cantidad, pero no más días. "Las precipitaciones son más intensas y los fenómenos más intensos son más frecuentes", explica el científico. La consecuencia es un aumento de las inundaciones, que este año anegaron las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
La Segunda Comunicación Nacional Argentina sobre Cambio Climático consigna que estos cambios trajeron aparejada toda una serie de problemas en la región. En el oeste de la provincia de Buenos Aires, en el sur de Santa Fe y en el sur de Corrientes, muchos campos se transformaron en lagunas permanentes, y varios espejos de agua, como las lagunas de Mar Chiquita, en Córdoba, y de la Picasa, en Santa Fe, aumentaron considerablemente su superficie. El exceso de precipitación sobre la evaporación dio lugar a un aumento sostenido del nivel de la capa freática, que a veces llega al afloramiento. "Es muy grave en la ciudad santafecina de Rafaela, al igual que en el área metropolitana de Buenos Aires, donde se registran crecientes inundaciones en los sótanos de viviendas", asegura el informe.
Efectos positivos y negativos
Según Rusticucci, otro cambio significativo en el clima del área central del país está asociado con el desplazamiento hacia el Sur del anticiclón del Atlántico Sur a partir de la década del 60. "Esto provoca modificaciones en la circulación del aire próximo a la superficie que se manifiestan principalmente en una mayor frecuencia de vientos de la dirección Este sobre el Río de la Plata", afirma. Las fuertes tormentas con vientos del Sudoeste originan mayores crecidas que dan lugar a inundaciones y erosión de las zonas bajas costeras.
Para la Argentina agrícola, donde llueve más, este proceso parece mostrar un efecto positivo. Pero el descenso de las precipitaciones en Cuyo y la regresión de los glaciares amenazan los cultivos de vid, el suministro de agua a una población de más de dos millones de personas y la producción de energía hidroeléctrica.
"El año último, las represas que generan hidroelectricidad estuvieron por debajo del nivel mínimo", desliza Núñez. Los investigadores advierten que habrá que pensar en nuevas fuentes alternativas de electricidad para abastecer el sistema interconectado local.
Mientras tanto, un equipo de investigación dirigido por la doctora Verónica Fuentes, del Departamento de Biología de la FCEN, detectó muertes masivas de microorganismos en la Antártida. Los científicos, que encontraron millones de salpas y krill varados en la costa, a lo largo de varios kilómetros, lo atribuyeron a la fusión de hielos antárticos, que hace disminuir la salinidad del agua y aumenta los sedimentos que los ríos arrastran al mar.
La comunidad científica local está preocupada. Para mitigar o prevenir los efectos del cambio climático, recientemente la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente hizo conocer un documento que insta al Gobierno a reunir información sobre las variables geofísicas, biológicas, sociales y económicas que lleven a un manejo seguro y confiable del medio ambiente y pide que se realice un inventario de recursos naturales en el país. Hay que actuar ya, aseguran.
|| Fuente: La Nacion
18/10/07
Noticias de la vigilancia climatológica regional y las perspectivas del clima para Argentina y paises limítrofes correspondiente al mes de octubre.
VIGILANCIA CLIMÁTICA: Persisten aguas superficiales frías sobre la costa Sudamericana y se han intensificado y expandido el área fría superficial del mar en el O. Pacífico. Las precipitaciones deficitarias persistían en la mayor parte del Norte Argentino y cayeron importantes precipitaciones en el Centro del país y Patagonia.
Las tendencias térmicas se están revirtiendo a positivas. A pesar de esto, se registró un período muy cálido en la primer quincena del mes y otro frío en la segunda con registros de heladas en sectores del Norte Argentino.
PERSPECTIVA: Nuestro modelo oceanográfico indica la persistencia de aguas frías sobre los litorales Pacífico y Atlántico hasta el verano próximo favoreciendo las sequías, mientras que el posicionamiento de las trayectorias de los anticiclones sobre Argentina hacia posiciones más australes y pasajes depresiónarios sobre las provincias centrales favorecían la ocurrencia de lluvias regionales de carácter temporario.
Durante el trimestre NDE las lluvias estarían debajo de lo normal en Patagonia y se extenderían a partes de la Pampa Húmeda, Provincias del Centro, Litoral Fluvial y Paraguay. La actividad anticiclónica sobre el Centro de Chile crecerá hacia el verano y no se descarta la posibilidad de sequías en esta estación del año y otoño.
El próximo informe se emitirá el 10-11-07.
|| Fuente: Agrodiario
01/10/07
INFORME AGROCLIMÁTICO FUNDAMENTAL 2007-2008: PARA TENERLO EN CUENTA.
Comenzo la etapa crítica en la evolución de la campaña agropecuaria.
– Un informe fundamental para todos los sectores vinculados al campo.
Por Ing. Agr. Eduardo Sierra - Las Causas de la Severidad del Invierno 2007
La última parte del otoño y la primera parte del invierno se desarrollaron bajo la
influencia de una persistente circulación de vientos provenientes del sector sur, que no
se observaba desde hace casi un siglo.
Los fuertes vientos, fríos y secos, provenientes de la Patagonia, hicieron retroceder a
los vientos cálidos y húmedos, provenientes del Brasil, provocando una abrupta
reducción de las precipitaciones y un marcado descenso de la temperatura, dando
inicio a un prolongado lapso frío y seco, como no se daba desde mucho tiempo atrás.
La frecuencia y la intensidad de las heladas se intensificaron considerablemente,
haciendo sentir su influencia hasta el extremo norte del país, provocando daños
cuantiosos en la horticultura y fruticultura del Noroeste Argentino y el NEA.
La frecuente entrada de masas de aire muy frías y secas, provocó nevadas que se
extendieron sobre gran parte del sur y centro del área agrícola, alcanzando a la ciudad
de Buenos Aires, que no observaba este fenómeno desde 1918.
Dicho proceso no sólo tuvo efectos directos muy severos sino que, además, generó
ciertos factores adversos cuya presencia causa preocupación.
A partir de mediados del otoño y durante lo que va del invierno, los vientos del
sudoeste empujaron a la corriente marina fría de Humboldt hacia el norte, a lo largo de
las costas de Chile, Perú y Ecuador.
Este enfriamiento de las aguas costeras puso un rápido final al episodio de “El Niño”
que actuó durante la última parte del verano y la primera parte del otoño y generó un
estado que se asemeja a un episodio de “La Niña”.
“La Niña” constituye la fase fría del fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (“ENOS”),
y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce la temperatura
y la humedad de la atmósfera, por lo que causa una acción depresiva sobre la
producción de lluvias en la mayor parte del área agrícola de La Argentina, el Paraguay,
el sur del Brasil y el Uruguay, que suele provocar un fuerte impacto negativo sobre la
producción agropecuaria. En las campañas agrícolas en que se experimentan sus
efectos, sólo el Noroeste Argentino observa precipitaciones superiores a lo normal.
Paralelamente, la fuerte circulación del sudoeste impulsó hacia el norte la corriente
marina fría de Malvinas, que desplazó a la corriente cálida del Brasil hasta la latitud de
Santa Catarina, determinando un marcado enfriamiento del Océano Atlántico.
De esta manera, el Cono Sur quedó enteramente rodeado por una amplia extensión de
aguas frías, que se sumaron a los vientos del sudoeste, para causar uno de los
inviernos más fríos de las últimas décadas.
Las causas principales de esta particular evolución fueron dos:
1) El calentamiento global está incrementando las diferencias estacionales en el
Hemisferio Sur. Durante las próximas décadas, desde mediados de otoño hasta
mediados de primavera (incluyendo el invierno) se observará un incremento de
los vientos del sudoeste, que los harán más fríos y secos que lo que fue normal
durante la última parte del siglo XX. Contrariamente, la segunda parte de la
primavera, el verano y la primera parte del otoño registrarán un aumento de los
vientos del norte, que darán condiciones más cálidas y húmedas que lo usual.
2) La actividad solar está atravesando un período de baja actividad, que alcanzará
su mínimo en 2008 y se mantendrá en valores escasos hasta comienzos de
2010.
La Transición Inverno-Primaveral
La posibilidad de que el enfriamiento de los dos océanos que rodean al Cono Sur
persista durante la primavera y el verano próximos constituye una seria amenaza para
el desarrollo de la campaña agrícola, ya que podría determinar una prolongada sequía
que afectaría seriamente a la producción agrícola y ganadera.
Sin embargo, hay que hacer notar que el enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial
no logró llegar hasta el norte de Australia, como sucede en los episodios de “La Niña”
de pleno desarrollo, sino que quedó restringido a las proximidades de la costa
occidental de Sudamérica.
Esta diferencia se debió al hecho de que los episodios de “La Niña” de pleno desarrollo
son causados por una aceleración de los vientos alisios, que soplan sobre el Ecuador,
impulsando la corriente marina fría de Humboldt desde la costa americana hasta las
proximidades de la costa asiática del Océano Pacífico.
En cambio, en el caso presente, el enfriamiento fue provocado por los fuertes vientos
del sudoeste, que empujaron a la corriente marina fría de Humboldt hacia el norte, a lo
largo de las costas de Chile, Perú y Ecuador, hasta alcanzar el Ecuador, pero sin
lograr extender su influencia hacia el margen asiático del Océano Pacífico.
Por esta causa, se considera que se trata de un episodio de naturaleza local y
estacional, que persistirá mientras se mantenga el dominio de los vientos del sudoeste.
Dicho dominio terminará cuando se inicie la primavera y los vientos del norte impongan
su influencia sobre el Cono Sur, impulsando las corrientes marina frías de Humboldt y
Malvinas hacia el sur, y trayendo aguas cálidas provenientes de la zona ecuatorial, las
cuales mitigarán el enfriamiento de las costas sudamericanas.
El proceso de transición que tendrá lugar durante las próximas semanas será de
importancia crucial para el éxito de la campaña agrícola. En la medida en que los
vientos del norte vayan reemplazando a los vientos del sur, las condiciones
agroclimáticas irán haciéndose más cálidas y húmedas, proveyendo un mejor ambiente
para el desarrollo de los cultivos y pasturas. Por el contrario, si este proceso se cumple
en forma deficitaria, podría producirse un impacto productivo de intensidad proporcional
a su falta de vigor. En cambio, aunque ello es bastante improbable, si la transición se
cumple en forma muy vigorosa, podría pasarse a una situación de “El Niño”, similar a la
del año pasado, aunque de naturaleza más tardía.
Durante las últimas semanas, el comportamiento de los procesos atmosféricos pareció
empezar a dar un destello de esperanza.
Aunque continuaron registrándose fuertes entradas de aire polar, las mismas se
hicieron discontinuas. Esto permitió que se intercalaran entradas de vientos cálidos del
norte, que trajeron temperaturas diurnas elevadas al norte del área agrícola, mientras
que en el centro, los registros se hicieron moderados. Por su parte, el sur del área
agrícola, continuó sometido a un régimen predominantemente frío.
Esta tendencia indica que el proceso de transición ya ha comenzado a desarrollarse en
forma efectiva pero su desarrollo se extenderá durante un lapso prolongado de manera
que, recién hacia mediados de primavera, las condiciones agroclimáticas se acercarán
a lo normal.
Esto implica que, aunque el escenario agroclimático está tendiendo a normalizarse, la
llegada de las lluvias primaverales podría retrasarse, provocando un estrés sobre los
cultivos de invierno en su etapa de formación del rendimiento, y obstaculizando la
siembra de los cultivos estivales de implantación temprana, como el girasol y el maíz.
Dado que la reactivación de las precipitaciones comenzará por el ángulo nordeste del
área agrícola, avanzando gradualmente hacia el sudoeste, las zonas marginales
situadas hacia ese rumbo serán las más afectadas por esta demora. Asimismo, es
probable que se produzcan heladas tardías en gran parte del área agrícola.
La Posible Evolución Estacional de la Campaña 2007/2008
La evolución estacional de los factores descriptos hará que el escenario climático vaya
cambiando de la siguiente manera:
El último mes del invierno se desarrollará bajos los efectos de un moderado
enfriamiento del Océano Pacífico, que configurará un episodio de “La Niña” de
moderada intensidad, al mismo tiempo que el Océano Atlántico sufrirá un leve
enfriamiento. Esto producirá precipitaciones por debajo de lo normal, que serán
acompañadas por fuertes vientos del sector sur, que mantendrán las
temperaturas bajo lo normal, con frecuentes heladas intensas. Será necesario
un cuidadoso manejo para evitar que las masas de aire frío y seco que
recorrerán el área agrícola agoten la humedad, especialmente en la capa
superficial de los suelos.
Durante la primera parte de la primavera (Últimos días de Septiembre, Octubre
y primeros 10 días de Noviembre) en el Pacifico Sur se producirá la disipación
de “La Niña”, dando paso una condición de temperatura del mar levemente por
debajo de lo normal, al tiempo que el Océano Atlántico comenzará a elevar su
temperatura, por el avance hacia el sur de la corriente cálida del Brasil. No
obstante, la acción residual de “La Niña” mantendrá las precipitaciones bajo lo
normal, retardando la recarga de humedad de los suelos. Las temperaturas
comenzarán a aumentar, pero se presentará el riesgo de intensas irrupciones de
vientos del sur, que causarán heladas tardías intensas.
La segunda parte de la primavera 2007 (desde el 10 de Noviembre hasta el
comienzo del verano) observará la desaparición de la acción residual de “La
Niña” que tenderá a normalizar las precipitaciones y temperaturas. No obstante,
dado que perduraría un leve enfriamiento del Océano Pacífico, es probable que
las precipitaciones se mantengan en valores moderados a levemente por debajo
de la media. La circulación se invertirá, pasando predominar los vientos del
sector norte, por lo que las temperaturas se incrementarán gradualmente,
superando sus valores normales hacia el final de la estación.
La primera parte del verano 2008 (desde el comienzo del verano hasta fines de
febrero) se desarrollarán en condiciones de un moderado a leve enfriamiento del
Pacífico y un leve a moderado calentamiento del Océano Atlántico. Puede
esperarse que las precipitaciones se mantengan en valores cercanos a
levemente por debajo de lo normal. Debido a los fuertes vientos del sector norte,
la temperatura tomaría valores sensiblemente superiores a lo normal.
A partir de la última parte del verano y durante la primera parte del otoño de
2008 (desde comienzos de Marzo hasta fines de Abril) es probable que el
Océano Pacífico pase a condiciones entre normales y levemente por debajo de
lo normal, mientras que el Océano Atlántico alcanzará valores moderadamente
superiores a lo normal. Esto supondría un ambiente húmedo y caluroso, con
precipitaciones superiores a lo normal. No obstante, debe tenerse en cuenta
que esta etapa del año climático aún no se encuentra bien definida, por lo que
podrían presentarse variaciones con respecto al supuesto.
En la segunda parte del otoño, es probable que se produzca el retorno de los
vientos del sudoeste, que provocarán un marcado descenso de la temperatura y
pondrán fin a las precipitaciones, en forma similar a como lo vinieron haciendo
durante las recientes temporadas. Es probable que este proceso haga subir
hacia el norte las corrientes marinas frías de Humboldt y Malvinas, enfriando el
litoral marítimo de Sudamérica, y volviendo a genera una situación de “La Niña”.
Conclusiones
Está comenzando una campaña agrícola que se diferenciará sensiblemente de la
anterior en lo que hace a los riesgos que presentará:
Aunque se cuenta con buenas reservas hídricas en el perfil de los suelos, el secado de
la capa superficial, especialmente en la franja oeste.
Las bajas temperaturas prolongarán las etapas de desarrollo. La aletargada
germinación, emergencia y enrraizamiento prolongarán el período clave en que se
establecen los plantíos. En los sitios menos provistos de humedad esto incrementará
los riesgos de desecamiento.
Se acentuará la intensidad de las heladas invernales, pero este proceso podría ser
beneficioso porque aclimatará los cultivos haciéndolo resistentes a los rigores del frío, a
la vez que favorecería su macollaje.
Disminuirá el riesgo de granizo durante la primavera.
1) Aunque se cuenta con buenas reservas hídricas en el perfil de los suelos, el
secado de la capa superficial, especialmente en la franja oeste.
2) Las bajas temperaturas prolongarán las etapas de desarrollo. La aletargada
germinación, emergencia y enrraizamiento prolongarán el período clave en que
se establecen los plantíos. En los sitios menos provistos de humedad esto
incrementará los riesgos de desecamiento.
3) Se acentuará la intensidad de las heladas invernales, pero este proceso podría
ser beneficioso porque aclimatará los cultivos haciéndolo resistentes a los
rigores del frío, a la vez que favorecería su macollaje.
4) Disminuirá el riesgo de granizo durante la primavera.
5) Se incrementará el riesgo de heladas tardías primaverales. Esto podría ser un
problema serio para los cultivos estivales sembrados en forma temprana. Los
plantíos invernales rustificados por el frío invernal tenderán a reducirán su
susceptibilidad a la vez que el retraso que provoca el frío en sus etapas de
desarrollo podría diferir las etapas claves de floración y llenado.
6) La reducción de las precipitaciones durante Octubre y Noviembre afectará la
formación del rendimiento de los cultivos de invierno y dificultará la implantación
de los de verano.
7) Durante el verano se producirán fuertes olas de calor, que consumirán las
reservas de humedad, provocando estrés en los cultivos.
8) Durante la segunda parte del verano y la primera parte del otoño se presentará
un alto riesgo de granizo.
9) La primera parte del otoño podría observar fuertes tormentas, con riesgo de
anegamientos.
10) Es probable que la segunda parte del otoño observe el retorno de los vientos
del sudoeste, que causarán un marcado descenso de la temperatura y pondrán
fin a las precipitaciones.
Puede observarse que, aunque se presentarán riesgos de consideración, también se
contará con importantes recursos climáticos que, bien aprovechados, serán capaces de
superar las dificultades planteadas por los anteriores y brindar una buena producción.
En este proceso, dos factores serán de capital importancia:
1) Un planteo prudente, que tenga en cuenta los riesgos que se irán presentando a lo
largo de la campaña, y evite presentarle puntos vulnerables. En este aspecto la
elección de cultivares y épocas de siembra serán cruciales. La posibilidad de planteos
de doble cosecha, como trigo soja, deberá ser evaluada cuidadosamente, en función
de las disponibilidades climáticas locales.
2) Un cuidadoso manejo de la humedad del suelo, que permita atravesar con el menor
perjuicio posible los períodos con posibles déficits hídricos que se presentarán a lo
largo de la campaña. Los momentos de más riesgo se presentarán al comienzo de la
primavera (fines de Septiembre a mediados de Noviembre) y a mediados del verano
(segunda quincena de Enero y primera quincena de Febrero).
No cabe duda que será una campaña agrícola que exigirá un manejo extremadamente
cuidadoso, y castigará duramente los errores que se cometan.
PANORAMA ESTACIONAL REGIONAL
Perspectiva para la Primavera 2007
La mayoría de los centros internacionales de pronóstico coinciden en señalar que, el
enfriamiento del margen americano del Océano Pacífico, que configura un estado de
“La Niña” local, se debilitará al comenzar la primavera, aunque sin desaparecer
totalmente.
Esto implica que la llegada de las lluvias primaverales podría retrasarse, provocando un
estrés sobre los cultivos de invierno en su etapa de formación del rendimiento, y
obstaculizando la siembra de los cultivos estivales de implantación temprana, como el
girasol y el maíz.
La reducción de las precipitaciones continuará afectando diferencialmente a las
distintas Regiones del país, a lo que se unirá el incremento de la evaporación
producido por el aumento primaveral de la temperatura:
Debido al enfriamiento del margen americano del Océano Pacífico, que en esta
Región tienen un comportamiento inverso al del resto del país, el Noroeste
Argentino observará una reactivación de las precipitaciones más temprana y
con mayor intensidad que lo normal. La temperatura comenzará a ascender,
asumiendo valores superiores a lo normal, pero se mantendrá un alto riesgo de
heladas tardías.
La Región del Chaco comenzará a registrar una reactivación de las
precipitaciones pero, debido a la acción residual del enfriamiento del Océano
Pacífico, es probable que las mismas lleguen algo más tarde y con menor
intensidad que lo normal. Las temperaturas medias se elevarán por encima de
lo normal, que unido al atraso de las lluvias, incrementará los focos de sequía.
De todas formas son probable descensos térmicos tardíos.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará una reactivación de las
precipitaciones pero, debido a la influencia del enfriamiento del Océano Pacífico,
las mismas podrían atrasarse. La temperatura ascenderá gradualmente hasta
alcanzar valores superiores a lo normal, aunque se registrarían heladas tardías
de gran peligrosidad. El área cordillerana aun observaría nevadas tardías de
cierta intensidad, que coincidirán con episodios de viento zonda asociado al
consumo de humedad y estrés hídrico en el pie cordillerano. Aunque con menor
intensidad que el año precedente, habrá riesgo de granizo.
La Mesopotamia observará precipitaciones abundantes al norte y moderada en
su porción sur. Las temperaturas pasarán a valores superiores a lo normal en
toda la Región, aunque el sur observaría heladas tardías.
La Región Pampeana tendrá una gradual reactivación de las precipitaciones,
aunque algo retrasadas por el enfriamiento del Océano Pacífico. Las
temperaturas se incrementarán hasta alcanzar valores medios superiores a lo
normal que al conjugarse con el atraso de lluvias, generaría algunos focos de
sequía fundamentalmente al sudoeste de la Región. Podrían producirse heladas
tardías de cierta intensidad.
Perspectiva para el Verano 2008
Según la tendencia y los datos actuales el inicio de verano combinaría un leve
enfriamiento del Océano Pacífico (configurando un estado parecido a un “La Niña” de
escaso desarrollo) y un leve calentamiento del Océano Atlántico.
Esto haría que las lluvias vayan activándose lentamente, siendo moderadas al
comienzo de la estación, y haciéndose moderadas a abundantes hacia el final de la
misma, mientras que la temperatura se mantendría cercana a sus valores normales,
aunque exhibiendo fuertes oscilaciones, en las que se alternarían olas de calor con
cortas irrupciones de aire fresco.
El panorama regional será el siguiente:
Es probable que, por influencia de los restos del enfriamiento del Océano
Pacífico, el Noroeste Argentino recibirá precipitaciones superiores a lo normal,
las cuales podrían producir crecidas de los ríos y daños en las obras de
infraestructura. Hacia el final de la estación podrían generarse tormentas de gran
intensidad. La temperatura ascendería a valores algo superiores a lo normal,
favoreciendo las enfermedades y plagas.
La Región del Chaco observaría precipitaciones en aumento, que alcanzarían
su máximo hacia el final de la estación, con fuertes tormentas que generarían el
riesgo de inundaciones, y serían acompañadas por granizo y vientos, pudiendo
causar anegamientos en los terrenos bajos. Las temperaturas ascenderán a
valores superiores a lo normal, favoreciendo los ataques de enfermedades y
plagas.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará precipitaciones algo inferiores
a lo normal. En las zonas de riego, esto será compensado por los altos
caudales de los ríos alimentados por el deshielo de las grandes acumulaciones
de nieve dejadas por las tormentas invernales en la Cordillera. Las temperaturas
alcanzarían valores algo superiores a lo normal.
La Mesopotamia observaría precipitaciones cercanas a lo normal. Las
temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor
parte de la Región. Hacia el final del verano se registrarían fuertes tormentas,
con granizo y vientos, que podrían causar anegamientos en los terrenos bajos.
La Región Pampeana observaría precipitaciones cercanas a lo normal. Las
temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor
parte de la Región, pudiendo causar focos de sequía en el oeste de la misma.
Hacia el final del verano se registrarían fuertes tormentas, con granizo y vientos.
Perspectiva para el Otoño 2008
El escenario climático aún no está totalmente definido pero los datos disponibles
indican, con mayor probabilidad, un contexto que combinará un estado neutral del
Océano Pacífico y un moderado calentamiento del Océano Atlántico.
Esto hará que las lluvias continúen activándose durante la primera parte de la estación,
pasando de moderadas a abundantes, mientras que la temperatura se mantendrá
cercana a sus valores normales, aunque exhibiendo fuertes oscilaciones, por
alternancia de olas de calor y cortas irrupciones de aire fresco.
En la segunda parte del otoño, probablemente vuelvan con fuerza los vientos del
sudoeste, provocando un marcado descenso de la temperatura y pondrían fin a las
precipitaciones, en forma similar a como lo vinieron haciendo durante las últimas
campañas.
El panorama regional será el siguiente:
Es probable que el Noroeste Argentino reciba precipitaciones superiores a lo
normal, las cuales podrían producir crecidas de los ríos y daños en las obras de
infraestructura. Posiblemente, a comienzos de la estación se producirán
tormentas de gran intensidad. La temperatura se mantendría en valores
superiores a lo normal, favoreciendo los ataques tardíos enfermedades y plagas.
La Región del Chaco observará precipitaciones abundantes, que alcanzarían
su máximo a comienzos de la estación, con fuertes tormentas que generarían el
riesgo de inundaciones, y serían acompañadas por granizo y vientos, pudiendo
causar anegamientos en los terrenos bajos. Las temperaturas se mantendrían
en valores superiores a lo normal, favoreciendo los ataques tardíos de
enfermedades y plagas.
El área agrícola de la Región de Cuyo observará precipitaciones cercanas a lo
normal. En las zonas de riego, esto será reforzado por los altos caudales de los
ríos cordilleranos. Las temperaturas alcanzarían valores sensiblemente
superiores a lo normal. No obstante, es probable que se observen heladas
tempranas, al final de la estación.
La Mesopotamia observaría precipitaciones superiores a lo normal. Las
temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor
parte de la Región. A comienzos de la estación se registrarían fuertes
tormentas, con granizo y vientos, que podrían causar anegamientos en los
terrenos bajos. Asimismo, se presentará el riesgo de crecidas de los grandes
ríos, que podrían causar inundaciones de extensas áreas.
La Región Pampeana observaría precipitaciones superiores a lo normal. Las
temperaturas se mantendrían en valores superiores a lo normal en la mayor
parte de la Región. Sin embargo, el margen occidental de la Región podría
experimentar un final temprano de las lluvias que causaría focos de sequía al
oeste. A comienzos de la estación se presentaría riesgo de fuertes tormentas,
con granizo y vientos. Hacia el final de la estación se presentaría el riesgo de heladas tempranas.
Por Ing. Agr. Eduardo Sierra
Bolsa de Cereales
|| Fuente: Bolsa de Cereales
13/09/07
Condiciones de La Niña se continuarán desarrollando durante los próximos 3 meses.
Elaborado por la Ing. Agr. Colombo, enviado por la Lic. Valeria Ponce